Este fallo sólo ha afectado a algunos usuarios, pero la propia fundación Mozilla ya ha aportado dos soluciones desde que Firefox 7 fuera lanzado la semana pasada.
La primera solución fue un arreglo temporal, una extensión llamada Add-on Recovery Tool que había que instalar para después reiniciar Firefox y volver a ver nuestras extensiones.
Pero poco después se ha lanzado una actualización, Firefox 7.0.1, que corrige este problema. Por lo tanto se recomienda a todos los usuarios que actualicen su navegador a la última versión.
Si tienes las actualizaciones automáticas desactivadas, puedes actualizar a través de Ayuda > Acerca de Firefox o descargando de nuevo el instalador desde aquí.